Una breve historia para empezar: Shostakovich compuso el cuarteto de cuerda nº 9 en 1961 y se lo dedicó a su mujer Irina. Luego, “en un ataque de saludable autocrítica” lo quemó en el fogón. No terminó la nueva versión hasta 1964, con una pieza muy alejada de su idea original de componer una evocación de la niñez. El propio Shostakovich, tras declarar que era ésta su primera intención, reconoció que al final había salido algo “completamente diferente”.
Tras escuchar este cuarteto, es difícil imaginar algo menos relacionado con la niñez (salvo quizá el tercer movimiento). Su estructura es curiosa, con cinco movimientos que se tocan sin pausa y que se diferencian claramente pero con naturalidad.
1. Moderato con moto: La obra empieza como en mitad de frase, con un motivo central que se irá repitiendo a lo largo del movimiento. Estas combinaciones dan lugar a juegos de equilibrios entre instrumentos, que resultan siempre perfectos. La pieza avanza de forma aparentemente abstracta pero siempre regresando, aunque sea de soslayo, a unas ideas principales. El movimiento acaba de forma tenue, dando paso al -
2. Adagio: Una sección serena, de cambios pausados y acordes bien presentes. Recuerda en algunos pasajes al Sheherezade de Rimsky Korsakoff.
3. Allegretto: Si el primer movimiento era un oleaje, este tercero es un galope. Shostakovich se vuelve italiano por unos momentos, aunque sin perder las relaciones armónicas abstractas del movimiento anterior. Casi todas las partes de acompañamiento se configuran con obstinatos o pizzicatos. El movimiento funciona como diálogo, aunque he de confesar que es el que menos me gusta.
4. Adagio: De pronto, el diálogo se convierte en monólogo, un monólogo inseguro, con el solista repitiendo obsesivamente una melodía que parece interrumpirse. En el minuto 1:35, el monólogo se llena de confianza con el acompañamiento más decidido de los demás instrumentos. Las ideas se concretan y el solo se vuelve más complejo hasta que al final todos vuelven a entrar tímidamente en acción.
5. Allegro: El movimiento comienza de forma enérgica, como si por fin todos se hubieran decidido a participar. El equilibrio entre las partes es mayor, y las ideas exploradas con anterioridad vuelven a aparecer. He leído en alguna parte que en Shostakovich a menudo se oyen resonancias de los klezmer judíos – en ningún movimiento es esta presencia más evidente que en el quinto. Destacar también el clímax y el unísono final.
Este cuarteto funciona como un libro en el que poco a poco se van explicando a través de la acción pequeñas escenas que aparecían con anterioridad y cuya posición global en la obra resultaba enigmática. Hay cuatro movimientos con una relación algo confusa entre sí pero que de pronto cobran sentido en el quinto.
Aunque el noveno cuarteto no sea de los más conocidos de Shostakovich (su antecesor el octavo lo es mucho más, e incluso se interpretó en su funeral), sus cuartetos de cuerda nunca son decepcionantes. Sus equilibrios y relaciones son impecables, y recuerdan al último Beethoven; hay incluso una cualidad espiritual o religiosa o meditativa en algunos pasajes que me recuerdan a Ludwig van. Y hablando de relaciones, ¿a alguien más le recuerdan los últimos fraseos de la pieza a la marcha Radetsky, o he visto demasiadas veces el concierto de Año Nuevo?
¿O lo he visto demasiado resacoso?
(Alex Ingrisano)
11 comentarios:
Estimado Alexei: veo un problema en esta idea suya del Radio Colonia. Sería óptimo que, para que lo que aquí se encuentra fuera algo más que una bien compuesta sarta de comentarios sobre Shostakovich, hubiera forma humana de escuchar el cuarteto de cuerda desde aquí.
¿Se le ocurre algo? Es posible que la plataforma blogger nos de la clave para colgar piezas musicales.
Pues he estado buscando la forma de incluir audio en el blog pero no la encuentro. Tampoco están disponibles en youtube todos los movimientos. Sin embargo, tampoco incluíamos libros en el blog de crítica literaria que teníamos antes. Habrá que animarse a comprarse / descargarse la música o encontrar otra solución.
Hablando de crítica literaria, le recomiendo que lea el último artículo de la Revista el Crítico, sobre el Talento de los Demás, de Alberto Olmos. Es bueno, creo que están dando en la tecla al fin.
Yo se como meter los archivos de sonido si tienes el mp3 en tu poder. Aun asi, si no llegas a poner el audio, yo me comito a bajarme todo lo que tu me ordenes que me baje.
Y escupeme y dime que soy mierda!
Estaria guay que le dedicases un post a "La consagracion de la primavera" de Stravinski.
Siempre me ha gustado esa obra.
Oh, querido niño manga, si me envías unas instrucciones por email haré lo que me digas para añadir música a este blog. Es más, si me envías las instrucciones haré un post sobre la consagración de la primavera (interpretada por la London Symphony Orchestra) en cuanto acabe con el Quinteto D.956 de Schubert. Me fundes la cachiporra.
Me fundes la cachiporra?
Críticas musicales?
Oh! Alejandro, me abrumas. Sigue ilustrándonos e ilumínanos este oscuro túnel que no es el recto sino la música sinfónica, a nosotros, los gilipollas.
Eternamente agradecida.
Irene
p.d. Como diría la besuga que nos concedió la subvención: "El día se hacerca".
Irene, seas la irene que seas, este comentario hace que mis fluidos internos se animen enormemente.
i think you are shipoopi
No sé si estoy más emocionada por la elección de Shostakovich o por leer el nombre de Ramachandran entre sus comentaristas. Nunca he entendido mis emociones.
Rama, le sigo. Me fascinan sus miembros fantasmas.
¿Y el siguiente invitado es Schubert? Mencanta.
Miss Hall y demás frikis de la neurología:
la crítica de Schubert tendrá que esperar un poco. Mi ordenador está siendo arreglado, y con suerte la crítica que ya tenía hecha no se perderá. Más noticias a finales de esta semana.
Victory is mine!
Gracias a niño manga, he conseguido colgar música en el blog. Ahora bien, voy a poner sólo un movimiento de cada pieza, ya que algunas de las que hablaré duran 70 minutos o serán óperas de 5 horas - ¡nunca conseguiremos que se cargue la página! Así que nada, escuchad un movimiento, decidid si os gusta y salid a compraros el cd. O utilizad el emule, no creo que a Shostakovich le importe.
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